viernes 13 de mayo de 2011

Bizarro encuentro

Viento moderado y tiempo soleado, así me recibía el mar en esta ocasión , la primera del año año en que iba a pescar como más me gusta, vedeando.

Las orillas parecían un escenario postapocalíptico tras el paso del invierno. La selva, que ya marchita, dejé atrás en noviembre había sido brutalmente aplastada por el peso del hielo, la nieve y y el tiempo dejando tan solo un intangible amasijo de secos esqueletos desparramados cubriendo kilómetros de orilla.

Ansioso por conocer que me esperaba al final del corredor en mitad del aquel desvencijado bosque de tallos muertos, el mar una vez más se abría ante mis ojos, bello como siempre, esta vez bañado por la potente luz de finales de abril.

El agua, ligeramente más fría que en mi primera salida de pesca, no sería el problema a solventar en aquella jornada, para mi sorpresa, desagradable por cierto, uno de mis temores se había materializado, y es que la explosión que la flora subacuática sufrió al amparo de uno de los veranos más tórridos que se recuerdan en este país nórdico, aun estaba allí, muerta en una gran parte y en suspensión en aquel agua color chocolate, conformando la receta ideal para arruinar la acción de casi cualquier señuelo.

Difícil situación pero no imposibles, y tras efectuar distintas pruebas el Swimming Raider era nuevamente el elegido, perfecto para ser trabajado muy lentamente consiguiendo un mínimo de “hierbas” en los anzuelos.

No obstante, y a pesar de haber dado con el señuelo los lucios no parecían estar por la labor, la inactividad era total, esporádicamente algún toque producido por las bremas, cuyas escamas pinchadas en los anzuelos no dejaban lugar a dudas sobre presencia del ciprínido.

Pasando el mediodía, se produce una picada dura. En principio pienso que se trata de un lucio de mediano porte, sin embargo la puntera de la caña vibra de una manera extraña, noto una resitencia distinta al otro lado de la linea, y ya a menos de un metro de mi observo que se trata de una lucioperca, todo un acontecimiento, la primera noticia que tengo del pércido en este escenario, que por otra parte con sus fondos someros de limo dista mucho de ser su hábitat ideal.



Tras ser devuelta al agua la captura aun seguí intentando dar caza a algún lucio por unas horas más, buscando nuevas zonas y tanteando casi todas las posibilidades, a pesar de ello todo lo que puede obtener fue una picada a desgana, de lo que esta vez si debía de ser un lucio.

En síntesis, un bolo librado de la forma más extraña con un pez que en principio no debiera de haber estado allí, pero que por fortuna estuvo.

Información de la jornada

Día: 29-04-11
Horas de pesca: 11:00-15:30
Capturas: 1 Lucioperca.
Pieza mayor: 48 cm.
Temperatura exterior: 14 C.
Temperatura del agua: 8
Fase lunar: Cuerto Menguante.
Condiciones atmosféricas: Cielos despejados con nubosidad dispersa, vientos flojos de componente S rolando a moderados a los largo de la jornada.

Luicios 2011: 1

Fotografías: Andoni Ortiz

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