Si el video de la semana anterior ya dejaba entrever los posibles peligros que antraña dar de comer a un lucio con la mano como si de un cachorrillo se tratase, en esta ocasión y de manos del mismo amante, y nunca mejor dicho, del esócido nos llega el desenlace al video de la semana anterior.
Este video, clásico donde los haya, a penas necesita ser comentado. Y es que alimentar a un lucio de tan singular manera puede acabar en tragedia, o como es el caso, con un guante hecho trizas.
No obstante la escena, además de hasta cierto punto cómica, resulta de lo más pintoresco.
Hahahaha thats great, I think the Pike was feeling a little hungry to have a go,
ResponderSuprimir,,,Paddy,,,