La jornada, sin ser extremadamente fructífera se estaba portando especialmente bien con Marco, tres capturas, dos de ellas de una talla más que aceptable, con un buen ejemplar superando los 90 cm.
Yo por mi parte tan solo llevaba una captura en mi haber cuando llegamos a un largo pasillo artificial creado en mitad de la inmensa junquera que tapiza gran parte de la orilla norte de nuestra bahía.
He de confesar que me mostré más que escéptico, cuando Marco me sugirió el lanzar en el pasillo, no tanto por que el lugar no ofrezca buenas opciones para la caza, de hecho es todo lo contrario, sino por el escaso calado que tenía en aquel preciso momento y la altísima temperatura del agua, aun así no teníamos nada que perder, y algún ejemplar de corta talla siempre solía rondar la zona, tal vez pudiéramos hacerle embocar.
Lance largo con mi Bullet Walker, , el lance es sencillamente perfecto, ajustado a la hilera de juncos voy haciendo trabajar el paseante con movimientos largos y pausados, resulta increíble como el tiempo se ralentiza hasta en espera de que algo suceda en superficie, un ejercicio de paciencia encomiable, un esfuerzo que tiene como recompensa la más un de las picadas más espectaculares en superficie, la del lucio.
Mi paseante ya había recorrido la mitad de la distancia que le separaba de mi, fue en ese momento cuando de la nada y desde atrás surge una estela. No era el típico carrerón que acaba explosión al contacto con el señuelo, este ejemplar seguía el paseante de manera lenta y sostenida, manteniendo la distancia con él en todo momento.
La incertidumbre en esos instantes es máxima, la tensión se puede cortar con un cuchillo, el momento es tan mágico como irritante, y repentinamente se produce el desenlace. La estela comienza una aceleración progresiva en dirección al engaño, todo parece precipitarse en segundos cuando de súbito una gran boca armada con 700 cuchillas se abre y la superficie explota con violencia. Para nuestra sorpresa se trata de un gran ejemplar.
El escenario en que se ha producido la picada le es favorable a mi adversario, un pasillo de unos tres metros de ancho flanqueado por todos los obstáculos inimaginables, y con la salida hacia aguas abierta siendo taponada por nuestra presencia.
La picada se ha producido a una distancia relativamente corta de nuestra posición, el lucio en un primer intento se encamina hacia los juncos de manera sostenida pero sin violencia. Logro forzándolo un poco sacarlo de la zona de peligro, y rebasando nuestra posición parece dirigirse a aguas abiertas.
Es entonces cuando da la primera muestra del caos en que se convertiría la lucha tan solo unos minutos después, con una fuerte carrera terminada en un salto. La carrera lo había alejado unos metros, sin embargo se había quedado en el umbral que separaba el pasillo de los espacios abiertos de la bahía. Es entonces cuando la lucha da un quiebro, el pez se vuelve, y esta vez con un fuerza imparable, entra de nuevo en mitad del pasillo como un torpedo directo hacia nosotros.
Después de luchar cuerpo a cuerpo por algunos segundo el lucio hizo lo que estaba esperando desde un principio, es decir, introducirse en la cobertura. Decidí jugármela dejándolo entrar en aquella selva de juncos, con un pez de aquella envergadura, y fresco, forzarlo para evitar que entrase allí hubiera acabado mal con toda seguridad. Me la jugué y gané la partida a pesar de lo arriesgado de la maniobra, el lucio me hizo penetrar tras él en mitad de los juncos muchos metros, por un momento pensé que no se detendría jamás, pero finalmente lo hizo, varado en mitad de una cobertura demasiado angosta para su formidable cuerpo, por fin era mio.
En las cabezas, tanto mía como de mi compañero, aun retumbaban los ecos del malogrado ejemplar que se nos murió en las manos en la anterior jornada, tomamos dos fotos y no perdimos ni un solo segundo en medirlo, claramente superaba el metro, no obstante y después de los últimos acontecimientos celebramos mucho más la suelta satisfactoria que la captura en si.
En definitiva, un combate caótico y al límite, un adversario duro y una picada que aun dura, y durará por mucho tiempo en mis retinas.
Señuelo: Lunkermania Bullet Walker, color: Clown (CLN).
Técnica: Walking the dog.
Longitud: +100 cm.
Fecha: 07-08-10
Fase lunar: Cuarto menguante.
Hora: 19:30
Temperatura exterior: 27 C.
Temperatura del agua: 25 C.
Condiciones climatológicas: Cielos completamente cubiertos, vientos flojos de componente SO.
Fotografías: Lunkermania
A very long and slender looking Pike there Andoni,
ResponderSuprimir,,,Paddy,,,
Yea Paddy, it´s the typical thing for these summer beauties.
ResponderSuprimirSeems that they also take care of their figure, eventhough they don´t show off themselves at the beach. :D
Thanks for your comment my friend, it´s always a pleasure to read you.
Sounds like a blast, thanks for the list of gear you used.
ResponderSuprimir